miércoles, 20 de junio de 2012

El pragmatismo


El pragmatismo en el contexto de lo social
El pragmatismo es la doctrina filosófica desarrollada por los filósofos estadounidenses del siglo XIX Charles Sanders Peirce, William James y otros, según la cual la prueba de la verdad de una proposición es su utilidad práctica; el propósito del pensamiento es guiar la acción, y el efecto de una idea es más importante que su origen.  Fue la primera filosofía de Estados Unidos desarrollada de forma independiente, la cual consiste en reducir "lo verdadero a lo útil" negando el conocimiento teórico en diversos grados; para los más radicales sólo es verdadero aquello que conduce al éxito individual, mientras que para otros, sólo es verdadero cuando se haya verificado con los hechos. Él intelecto es dado al hombre, no para investigar y conocer la verdad, sino para poder orientarse en la realidad. El conocimiento humano recibe su sentido y su valor de este su destino práctico. Su verdad consiste en la congruencia de los pensamientos con los fines prácticos del hombre, en que aquellos resulten útiles y provechosos para la conducta práctica de éste.
En general, para las diversas formas de pragmatismo, la verdad radica en la utilidad y en el éxito, por lo tanto, todo conocimiento es práctico si sirve para algo, si es posible de realizar.
El trabajador social debe  recibir formación oportuna, incorporar a su elenco particular un montón de nuevos conceptos y perspectivas y hacer uso de ellas. Por supuesto que en cualquier profesión hace falta el sentido común y el conocimiento común o "vulgar" pero en una profesión  que presume de utilizar técnicas y que se define como científica es exigible una actitud permanente de reflexión y de búsqueda.
Se debe tratar  a los individuos, no como miembros de un grupo, de una categoría o una clase social; sino precisamente en sentido contrario, sin establecer distinciones perfectamente inútiles entre las diferentes clases sociales , podemos abordar un ejemplo "El médico consciente no practica una medicina para los pobres y otra para los ricos. Puede considerar  una persona dentro de su conocimiento eliminar a otra que él considere un inepto, sin antes preguntarse el mismo si él lo ha sido. Hay que ser perfecto para no recordar que en una o dos oportunidades a nosotros también nos hubieran podido fácilmente “clasificar entre los ineptos" decía Richmond. El Trabajo Social se basa en determinadas premisas que no pueden ser probadas, pero que sin ellas carecería de significado. Estos axiomas son, por ejemplo: el mejoramiento del hombre lo cual  es la meta fundamental de toda sociedad; a medida que se logran desarrollar los recursos económicos y culturales de un grupo social, el estándar general de vida mejora progresivamente; luego tenemos la educación que tiende a elevar el nivel físico y mental y el bienestar de las gentes, debe ser ampliamente promovida; el lazo social entre hombre y hombre debe conducir a la realización del viejo ideal de una hermandad universal. La ética que se deriva de estas premisas, y otras similares, conduce a dos ideas fundamentales que colocan al Trabajo Social entre las profesiones humanísticas. La primera es que el acontecimiento humano está constituido por una persona y una situación, o sea, una realidad subjetiva y una realidad objetiva, que tienen entre sí una interacción constante. La segunda, que el método característico del trabajo social, a fin de alcanzar sus metas, incorpora en sus procesos tanto el conocimiento científico como los valores sociales.es por ello que hoy en día la parte del investigador social se base en la investigación acción participativa

Autor : Licenciado ALBERTO   PEREZ